7 de abril de 2012

Creando un Diario


  Siete días han transcurrido desde que comencé a crear este diario, diario que de diario poco tendrá. Le he dado estructura y apariencia propia, consiguiendo un aspecto muy similar al que imaginé la primera vez que lo modelé en mi mente, aun cuando todavía le faltan algunos detalles.
  A pesar de ser público y accesible desde cualquier computador con Internet, la verdad es que lo he creado más para mi mismo que para sus potenciales lectores, al menos en principio.

  Estudiar Derecho, especialmente en la Escuela donde estudio, produce casi inevitablemente que mis pensamientos se vean apresados por constantes repeticiones memorísticas de conceptos, artículos y fórmulas que deben ser retenidas a diario en cantidades desmesuradas, lo que termina en una rutina que no da mucho tiempo ni oportunidad para permitirle a mi mente divagar libremente entre los pensamientos que puedan originarse de saberes e ideas ya asentados en ella, como también de aquellas fuentes de conocimiento un tanto mas alejadas de todo discurso racional.

  Eso es lo que me impulsa a crear este diario. Mas allá de todas las funciones que a la larga pueda darle y encontrarle, su esencia es simplemente convertirse en una excusa para dedicar tiempo a meditar, pensar y escribir libremente sobre las materias más diversas de la vida, impulsado solamente por el placer que produce hacerlo.
  Quizás, a la larga, no escriba tanto como pretendo. Definitivamente no escribiré a diario y quizás ni si quiera lo haga semanalmente. La inspiración que impulsa a escribir con pasión no está siempre presente a capricho de quien la requiera, pero escribir sin ella es preferir el caos al silencio.
  Conseguir aquella inspiración, para quienes saben hacerlo, necesita la dedicación de un tiempo y espacio adecuados, cosa no fácil dado el acelerado ritmo de vida de nuestros días, y sobre todo el mío tan apremiado por aprovechar lo más posible la breve vida que aun me queda en este mundo.

  Sin embargo, a veces y sin aviso, esa valiosa inspiración simplemente se presenta de la nada potenciando, enfocando y encauzando el pensamiento, pudiendo ser aprovechada para ello o simplemente desperdiciada. Este diario ha sido creado precisamente para no volver a desaprovechar esos escasos y preciados momentos en que escribir se vuelve un instinto natural.